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Fever Ray
Miercoles 27 de Enero de 2010
Me parece fantástica la música de Bjork, pero yo no tengo nada que ver con eso...  |
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Karin Dreijer Andersson -la voz de The Knife- ha mutado en Fever Ray y se lo ha llevado crudo en el pasado 2009. Sin sufrir apenas manipulación digital su lujosa y paranormal garganta suena a extraña paz... ¿o es a muerte? Su primer fascinante y esquizoide disco homónimo la ha situado en la cúspide de las cantantes modernas, talentosas y, sobre todo, atemporales.
-Karin, dicen que eres una mujer tímida, equilibrada, sensible y educada... entonces, ¿cómo logras transmitir tal desasosiego en tus canciones? ¿Estás tan torturada interiormente cómo parece?
-(Risas) Creo que la música es arte. Quien trabaja con música, trabaja con arte, crea un mundo con sus ideas sobre absolutamente cualquier cosa. En la música trato de adentrarme en los sentimientos, en aquellas emociones de las que quiero saber más, y en aquello que encuentro interesante.
-¿Te molesta que todavía para referirse a tí lo hagan como la cantante de The Knife?
-No. Yo soy la mitad de The Knife, hago música en The Knife y también hago música ahora como Fever Ray. Puedo entender que la gente quiera hacer comparaciones, pero yo no las hago. Para mí simplemente son dos formas distintas de trabajar.
-La naturaleza es algo presente en tu universo sonoro y pareces inclinarte más por lo analógico frente a la sempiterna gélida maquinalidad de The Knife... ¿Es Fever Ray la versión naturalista, introspectiva, cálida y cómoda de The Knife?
-No, de hecho The Knife ha sufrido una evolución con el tiempo. Cuando empezamos, sólo trabajábamos con equipo analógico, así que no creo que The Knife tenga una manera específica de hacer las cosas; de hecho, el estilo del próximo álbum de The Knife es imprevisible, puede salir de cualquier manera. Creo que podemos trabajar con cualquier tipo de equipo; sólo depende de lo que estemos interesados en hacer en ese momento. Es bueno ser libre y elegir en cada momento aquel material que más te apetezca para trabajar.
-Perdóname pero dicen las malas lenguas que ahora trabajas sola porque en The Knife realmente quién te lo curras todo eres tú...
-No se trata de eso. Simplemente estábamos los dos muy cansados el uno del otro cuando volvimos de Estados Unidos en 2006 en la gira del álbum Silent Shout y queríamos trabajar cada uno por nuestro lado y en nuestros propios proyectos. De hecho Olof -su hermano y otra mitad de The Knife- tiene el suyo propio. Intentamos hacerlo todo de manera muy democráticamente, de manera muy equitativa.
-La oscuridad es algo inherente en este trabajo, incluso en tu imagen pública y arty... ¿Es una pose o realmente estamos ante un personaje fúnebre y mutante?
-Creo que Fever Ray es un personaje siempre en evolución. Cuando terminé el álbum en septiembre del año pasado parecía una cosa y desde entonces he trabajado mucho con este personaje, y creo que todavía cambia y adquiere nuevas formas, así que ni yo misma sé lo que es Fever Ray exactamente... está en un cambio continuo.
-Supongo que no te gusta nada la etiqueta emo-tech-pop que te ha colgado la prensa?
-No, no las necesito para la música... cada uno puede definirme como más le guste.
-¿Cuántas veces crees que es necesario escuchar este disco para tomar realmente conciencia de lo que nos quiere transmitir a través de él?
-No pienso mucho en ello, creo que se trata más de un sentimiento que de una comunicación, que de transmitir algo. De hecho hago música tratando de provocar ese sentimiento. En nuestro directo, por ejemplo, algo se mueve, algo está pasando en el escenario. Si vienes, si eres parte del público y vienes con una mente abierta, también puedes ser parte de ello. Por el contrario, si vas con una expectativa determinada, tienes muchas menos probabilidades.
-Parece que la principal diferencia con tu otra formación radica en la tarea compositiva y en el desarrollo de la grabación del material sonoro?
-Creo que trabajo de la misma manera en todo el proceso creativo, tanto en The Knife como en solitario. En la última parte trabajo con tres productores diferentes que me ayudan con las mezclas, cambian muchos de mis sonidos digitales y los vuelven analógicos, sonidos de sampler analógico. Creo que lo vuelve más dinámico.
-Una curiosidad, ¿hasta que punto permites que tu que voz se retoque -distorsione y filtre- en el estudio?
-Trato de trabajar con la voz de la misma manera que trabajo con un instrumento. A veces le aplico varios procesos digitales y a veces no la cambio tanto, pero sin plantearme un límite; simplemente veo en la voz algo tan abierto al cambio como a un instrumento.
-Por cierto, en Keep The Streets Empty For Me muestras una voz sin tantos efectos, más humana... ¿por qué esta concesión ante tal anterior oscurantismo y densidad sonora constante?
-Eso es porque me gusta el contraste, ver qué sucede cuando trabajas en diferentes tareas dentro de la música y de otra manera.
-When I Grow Up es una canción tan difícil y devastadora como ensoñadora y bella, ¿es la banda sonora ideal para despertar tras una buena y terrible pesadilla?
-No lo sé (risas). Bueno, hay una cantante... Frida Hyvonen... Prefiero que sea ella quien me ponga la banda sonora a ese momento.
-En el súper-hit Seven muestras tu vertiente más pop... ¿cuáles son tus referentes musicales en este estilo?
-Por ejemplo CSS y Bat For Lashes. Y de generaciones anteriores me gustan Sonic Youth y Bush.
-¿Es cierto que has escrito y compuesto este disco mientras oficiabas de madre y aprovechando los ratos entre desvelos, biberones y vigilias infantiles?
-Medio año antes de ponerme a trabajar con el álbum tuve a mi segundo hijo. Eso después de haber estado unos años criando al primero. La maternidad es un gran cambio en la vida: supedita todo lo que haces, todas tus actividades, y eso significa hacer un extra en tu trabajo si quieres hacerlo bien. Necesito darme ánimos a mí misma para poder llegar a todo.
-Por último Karin, hay determinado sector del público y prensa que te comparan con Björk e incluso te señalan como su sucesora natural, ¿qué te parece?
-Bueno, creo que no tenemos exactamente el mismo bagaje. Encuentro realmente interesante su trabajo, creo que es fantástico y me parece genial que continúe con él, pero creo que nuestras músicas no tienen demasiado que ver.
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